SALA 3. CORO

UN BELLO EJEMPLO DE ARTESONADO MUDÉJAR SOBRE EL ARTE MUDÉJAR

El arte mudéjar es una constante artística que, en simbiosis entre la Cristiandad y el Islam, se desarrolla en los territorios cristianos de la península Ibérica a lo largo de los siglos XII y XVI. Convergen en él expresiones románicas, góticas y renacentistas con musulmanas, haciendo realidad la pacífica convivencia entre civilizaciones. Fue practicado por los mudéjares, musulmanes que continuaron profesando su religión y manteniendo su cultura árabe  en los nuevos reinos reconquistados. El pago de determinados impuestos les permitió conservar su religión y un estatus jurídico propio.

Este estilo, posteriormente, fue aprendido y practicado por moriscos y cristianos e incluso acabó viajando a Hispano América, donde existen varios ejemplos en países como Méjico, Colombia o Perú. El empleo de sencillas estructuras arquitectónicas y unos materiales invariables, de fácil obtención en los territorios donde se construye, (yesería, cerámica, madera y, sobre todo, ladrillo), permiten conseguir obras de gran realce, fácilmente reconocibles, destacando tanto por el modo de trabajarlos como por la ornamentación, principalmente en la madera y el ladrillo. Por otra parte, en el caso que nos ocupa, el empleo de madera para la techumbre sigue una tradición iniciada en las primeras construcciones levantadas tanto en Aledo, como en el primitivo arrabal de Totana.

En España, cada región aporta unas características peculiares, destacando el arte desarrollado en Aragón, Castilla, Extremadura y Andalucía, siendo menos frecuente en el Levante, con las excepciones de Caravaca, Cehegín, Lorca, Mazarrón, Algezares, Totana... Tierras, la mayor parte de ellas, bajo la jurisdicción de la Orden de Santiago.

En estas zonas se produce una aplicación tardía del mudéjar, materializado en cubiertas o techumbres. De este modo, se despliega toda la riqueza de su galanura en el artesonado.

Uno de los motivos característicos de la ornamentación es la estrella de ocho puntas. Utilizada desde la antigüedad por distintas culturas es también conocida como la estrella mudéjar. Con el número ocho se simboliza lo infinito, la regeneración de las almas.

En Totana tenemos la particularidad de poseer dos magníficos ejemplos de artesonado mudéjar, en la Iglesia de Santiago y en el Santuario de Santa Eulalia, en La Santa. Ambos pertenecen al mismo autor, el carpintero lorquino Esteban de Riberón. El majestuoso artesonado de Santiago, elaborado en madera de pino de las sierras de Segura y Moratalla, fue construido entre 1560 y 1576. Unos años después veía la luz el de La Santa. Diferenciados

en sus dimensiones y atmósfera, manifiestan similares características, así como una clara conexión con corrientes cordobesas y granadinas.

El artesonado de la Iglesia de Santiago, sobre planta basilical, tiene unas dimensiones de 42 metros de longitud y 8 metros de anchura. Es por tanto el artesonado mudéjar más grande de España y, consecuentemente, del mundo.

LA ARMADURA DE PAR Y NUDILLO

A diferencia de otros artesonados mudéjares con una configuración meramente decorativa, las armadura denominada de par y nudillo, tiene unas funciones estructurales que la hacen capaz de soportar todo el peso de la cubierta. Ello se consigue con una gran ligereza de materiales, que reparten uniformemente las cargas a los muros o machones que la sustentan.

La armadura, de sección triangular siguiendo la pendiente de la cubierta, está compuesta por vigas inclinadas, colocadas a pequeños intervalos y denominadas pares. A un tercio de la altura del triángulo se dispone una viga horizontal que tiene como función evitar el pandeo de los pares, el nudillo. Siendo estas las piezas fundamentales del sistema estructural y las que le dan su nombre.

El artesonado del templo de Santiago centra la decoración geométrica de lacería a lo largo del almizate, abriéndose en los puntos extremos: cabecera y pies, como también en el central. Ocho tirantes calados, decorados a base de gramiles, se extienden transversalmente a lo largo de la nave cohesionando el cuerpo de la armadura.

Esta pieza se adapta al trazado de la planta. En la cabecera poligonal se establecen los paños propios de las armaduras ochavadas, mientras que en los pies se configura por medio de cuadrales. Las naves laterales se cierran con sencillos faldones de madera.

CARGA SIMBÓLICA

Es el artesonado de Santiago claro testimonio de la fusión cultural que se produce en la Península Ibérica a finales de la Edad Media, un armazón en forma de artesa que acoge, desde la cálida esencia de la madera y la plenitud de sus formas, la fe y esperanzas, inquietudes y anhelos del pueblo creyente.

En esta forma, al modo de una embarcación invertida, se simboliza la nave de la Iglesia, que ampara, orienta y conduce a Cristo.

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