SALA 5. CUARTO DEL RELOJ

EL PEQUEÑO RINCÓN DONDE HABITA EL TIEMPO

A la estructura original de la torre se le añadió un espacio para albergar el reloj, generando una reducida y austera zona, con paredes encaladas y prácticamente ocupadas por la maquinaria. Ello hace que el habitáculo no sea visitable y debamos limitarnos a contemplarlo desde el exterior.

En el muro enfrentado a la puerta de acceso hay una pequeña abertura hacia el exterior que alberga un antiguo reloj de sol.

En las blancos muros del cuarto, como testigos adicionales del paso del tiempo que marcan las horas del reloj, permanecen las inscripciones que, a modo de graffitis, realizaron principalmente los relojeros encargados del mantenimiento. Aunque también encontramos inscripciones de otros personajes.
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